Esta es mi primer entrada, con la que daré inicio a este camino de abrirme a través de estas torpes líneas, y no sé si lo haré de la mejor manera.

<aside>

Me gustaría aclarar algo antes de continuar, esta no es una novela ni una historia de un super héroe que nunca es derrotado… Al contrario, es la historia de una persona que no deja de caer, de una persona que constantemente lucha contra el sentimiento de auto-decepción y fracaso… 💔

Espero que no sea decepcionante el spoiler, pero, si me es permitido el atrevimiento de decir algo bueno sobre mí, no me he quedado en el suelo a pesar de todas las veces que he fallado, aquí estoy, sigo intentando y no voy a dejar de hacerlo hasta mi último aliento, porque si hay algo peor que fallar, es darse por vencido… :help-2-icon:

Dios sabe que no disfruto mis errores, que si pudiera sacar de mi mente toda la basura que durante tanto tiempo dejé entrar, si pudiera regresar el tiempo a ese primer contacto con esta piedra, cambiaría las cosas; pero así no funciona la vida :steps-icon: y a cada pecador le toca llevar su cruz, esta es la mía y estoy aprendiendo a cargarla. :heart-icon:

</aside>

Para comenzar quiero dar el contexto con el que inicio este blog, no contaré mi historia, para eso habrán más oportunidades, solo quiero que puedan entender como me siento en este momento, en el que me senté, abrí mi portátil y comencé finalmente.

Y no quisiera iniciar así, pero es como es, inicio con un fracaso… Hace unos minutos volví a caer y luego estuve durante varios minutos en la oscuridad de mi casa, con todas las luces apagadas, tirado en el suelo decepcionado de mí mismo por haber tropezado con la misma piedra de siempre.

A veces es más fácil llorar, otras lo único que siento es ira; no sé si esto me sucede solo a mí o si otras personas lo han enfrentado. Lo cierto es que así estaba, en el suelo, lleno de ira contra mí mismo; golpeaba la cama, lanzaba un grito que inmediatamente ahogaba, mugía como un animal… No sería la primera vez… Pero como en todas las anteriores ocasiones, luego de este momento de desosiego, llega la tristeza, y es cuando puedo orar.

Siempre inicio pidiendo perdón, es como siento el permiso de aproximarme a Dios, estando yo “lleno de suciedad” por haber fallado, y puedo expresarme ante Él que conoce desde adentro mi sufrimiento.

Luego continúo, entre algunas lágrimas, pidiendo ayuda para levantarme una vez más. En mi mente puedo verme como un mendigo que entra a la casa del gran Señor a pedir ayuda una vez más, porque volví a perder lo que tenía y no sé como hacer para recuperarme.

Es mi momento de permitirme sufrir, de sentir el dolor de mis errores; y a la vez, es mi momento de sentir el calor del amor de Dios, que todas y cada una de las veces que he entrado a su morada para buscar ayuda, me ha dado la mano, me levanta, me limpia las lágrimas con delicadeza y me abraza, sin importar mi suciedad. Aquí es donde recupero la paz y vuelvo a iniciar el camino.

Para este momento siempre traigo a mis labios la oración del acto de contrición, luego el ave maría para pedir a mi madre que vuelva a darme la mano que tontamente solté, y la oración al ángel de mi guarda que siempre está conmigo, y que no siempre escucho.

Muchas veces he pasado por esto, sin embargo en esta ocasión decidí al fin iniciar a escribir, y lo hice (porque otras veces lo quiero hacer y no lo hago…) y espero que de la mano de Dios, la Virgen María y todos los Santos del cielo, esto sea para bien y sobre todo pueda dar gloria a Dios.

Sé que esta entrada no es la mejor para iniciar, pero resulta que es la primera y por algo debía comenzar… Así que, con el ánimo de ser mejor, me despido y envío a todo aquel a quién lleguen estas palabras, una bendición y espero la reciba. :pray-icon:

Buenas noches.